LOS AUTOS ESTÁN ASFIXIANDO A LAS CIUDADES DE AMÉRICA LATINA
Agosto 16, 2011 by Juan Carlos García de los Reyes
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En la web eltiempo.com se ha publicado un completo artículo sobre la invasión de las vías por vehículo privado en detrimento del transporte público, dando una visión general y con datos elocuentes de varias ciudades de Latinoamérica. Transcribimos algunos párrafos:
El vehículo está asfixiando a las ciudades, a tal punto que muchas lo consideran su peor enemigo.
A la capital argentina, Buenos Aires, ingresan diariamente 1,4 millones de carros. Bogotá, con casi un un millón de vehículos particulares, logra sacar de circulación 400.000 cada día, pero, aun así, la ciudad se colapsa, mientras que en São Paulo la gente que viaja en auto pierde 2 horas y 43 minutos en algún tramo de los 100 kilómetros de atascos que se registran cada día, esto es, 30 millones de horas a lo largo de sus vidas.
En Quito, Ecuador, un conductor tarda una hora y 30 minutos en recorrer 12 km por una vía considerada rápida. En Montevideo, Uruguay, los buenos indicadores económicos se traducen en mayor poder adquisitivo para tener carro, lo mismo que en Lima, una ciudad en la que hay sectores en los que se circula a 5 kilómetros por hora, como San Isidro.

Imagen de atasco en hora punta. FUENTE: eltiempo.com
¿Ciudades para los autos?
El automóvil ha contribuido al crecimiento de las economías y ha dinamizado a ciudades en pleno desarrollo, pero también ha sido el responsable de que los centros urbanos hayan sufrido modificaciones o -peor aún- hayan sido diseñados en función del vehículo particular. “El vehículo desplazó al ser humano”, según Jorge Santini, alcalde de San Juan.
Parques, joyas arquitectónicas y ríos han sucumbido ante un mal concebido progreso que prioriza el espacio para los vehículos.
El bus por el carro
En América Latina ha fallado la manera como se han ido consolidando los modelos de ciudad y el transporte público no responde a las necesidades de los usuarios.
Pese a que la gran mayoría de personas se transporta en buses, autobuses, trenes o metros, la pésima calidad del servicio público, el alto costo del mismo y la inseguridad han convertido al sector en uno de los más impopulares.
“El limeño compra un auto porque no quiere subir a un transporte público lento, sucio e inseguro“, resume Erick Reyes, vicepresidente de la Sociedad de Urbanistas de Perú. “Se necesita ofrecer comodidad y economía para crear un sistema de transporte público atractivo para el ciudadano“, agrega Gabriela de Llavaneras, profesora de maestría de Transporte de la Universidad Central de Venezuela. Y esto es precisamente lo que no existe en buena parte de las 11 ciudades latinoamericanas analizadas.
Iniciativas
La esperanza está en que en todas las ciudades cada vez aparecen más modelos provenientes de organizaciones cívicas, o incluso de las mismas autoridades, que les apuestan a nuevas maneras de movernos en las ciudades. Se alquilan bicicletas, se construyen ciclorrutas, se moderniza el transporte público, se les abre más espacio a los peatones, etc. Pero no es suficiente.
El reto de los gobiernos locales y nacionales es pensar qué resulta más rentable para una sociedad en términos ambientales, sociales y de salud pública: si seguir haciendo centros urbanos para los carros o ciudades que permitan a la gente movilizarse con facilidad.
En al menos 7 de las 11 capitales analizadas por los periodistas del GDA, el transporte masivo de pasajeros en buses organizados por frecuencias, rutas, paraderos y sistemas de recaudo a través de tarjetas electrónicas, ha sido una buena respuesta a la demanda.

Atasco en Mejico. FUENTE: fotosearch.com
El ejemplo en varias ciudades
Vías preferenciales para buses
Ocho de las arterias más importantes de Buenos Aires se convirtieron en vías preferenciales. Los colectivos van por las avenidas y los autos, por las calles laterales. Esto ha ayudado a ordenar el tránsito, ha reducido los tiempos de viaje, ha disminuido la contaminación y ha mejorado la seguridad vial.
Por las bicicletas
San Juan de Puerto Rico ha logrado articular el uso de las bicicletas con el sistema de transporte público, al permitir su transporte en buses y trenes. El préstamo de bicicletas es gratuito Buenos Aires, y en Ciudad de México se pagan 25 dólares por trayectos de 45 minutos por un año.
Menos tiempo de parqueo
En cinco de los sectores comerciales más congestionados de Quito se implementó, desde 1998, un límite de permanencia de 120 minutos en el parqueadero. En horas pico, la demanda en estos sitios puede ser de 35.000 vehículos. En el 2010 empezó el cobro en centros comerciales.
El carro acabó con la historia
Una de las transformaciones más complejas la vivió San Juan, que retiró adoquines de 300 años de historia y las murallas que se construyeron durante la conquista española para darle paso al carro. El impacto del tránsito de carros en el centro de esta ciudad ha sido tan grande, que ya varias iniciativas buscan peatonalizar la zona. “Puerto Rico es el único sitio en el mundo que tenía un tren que le daba la vuelta a todo el país y lo quitaron”, señaló, el alcalde de San Juan, Jorge Santini.
El caso de la capital uruguaya
Montevideo ha buscado atender las demandas de los usuarios y por eso reestructuró el sistema de transporte. La ciudad ha instalado dentro de los buses máquinas expendedoras de boletos, tarjetas magnéticas, cámaras de video y seguimiento de los vehículos mediante GPS.
El artículo completo lo podéis encontrar en el siguiente enlace: PINCHA AQUI. Por último, esta noticia guarda relación con un post publicado en La Ciudad Comprometida hace algunas semanas, titulado “EL SINSENTIDO DE LAS CARRETERAS”, donde se reflexiona sobre la necesidad actual de construcción de mas y mas infraestructuras para el coche (PINCHA AQUÍ)






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