Modelo UIM de Buen Gobierno y Calidad Democrática. Un modelo de Gestión para la Gobernanza Local - UIM :: Libreria Municipalista

Modelo UIM de Buen Gobierno y Calidad Democrática. Un modelo de Gestión para la Gobernanza Local

Director del Proyecto: Clemente Talavera Pleguezuelos

Nº Colección: 15

Nº Páginas: 105

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Un modelo de gestión es un marco de referencia frente al cual una organización se compara para determinar sus puntos fuertes y áreas de mejora en relación con dicho modelo. Esto permite establecer las acciones de mejora necesarias en aquellas áreas que lo necesiten y su posterior seguimiento del progreso realizado, mediante un proceso denominado “autoevaluación”.

Los antecedentes de los modelos están en el desarrollo de los conceptos y prácticas relacionadas con la gestión de la calidad. Suponen una evolución de la noción de calidad, cuyas metodologías han avanzado desde las primeras aplicaciones de la inspección final del producto, hasta enfoques como la gestión de la calidad total, pasando por el control estadístico de procesos y el aseguramiento de la calidad.

El alcance de los modelos se ha ampliado desde su definición como modelos de calidad, hasta constituirse en modelos de gestión que abarcan a todas las actividades de la organización y a los resultados en sus ámbitos relevantes.

Actualmente son numerosos los modelos existentes, contando prácticamente todos los países del ámbito iberoamericano con modelos definidos. Más recientemente la administración pública también se ha incorporado al movimiento de la calidad, siendo de aplicación el enfoque propio de los modelos de excelencia en la gestión.

Indiscutiblemente las organizaciones de la administración pública tienen unas características particulares que las diferencian de las empresas privadas. Entre otras, sus fines (no centrados en la obtención de beneficios económicos para accionistas y propietarios), el marco legal y normativo, el impacto social, los principios garantistas, la estructura organizativa y de los recursos humanos, o el proceso político que indefectiblemente marca la gestión. Otros aspectos diferenciadores se relacionan con conceptos como: participación, receptividad, transparencia, sostenibilidad, equidad o integridad de la actuación administrativa… En definitiva, aquellos relacionados con el Buen Gobierno y la Calidad Democrática.

Además, y como uno de los elementos centrales, hay que considerar el  contexto actual, altamente globalizado, donde cobra una gran importancia el papel de las administraciones locales, que han de modificar su rol y asumir un creciente protagonismo en los procesos de desarrollo de sus municipios.

Estas precisiones son pertinentes para considerar la necesidad de un marco de referencia, en la gestión local, más específico y que además supere la perspectiva centrada únicamente en la mejora de la calidad de los servicios.

Bien que los modelos son, en general,  aplicables a todas las organizaciones. En ese sentido hay que reconocer la flexibilidad que suelen tener. Los criterios que poseen son principios de gestión que hay que atender, pero a la luz de la estrategia que cada organización defina a partir de la Visión que aporta el liderazgo. Desde esa Visión se construye la estrategia, que determina los resultados clave a alcanzar. En ese sentido actúan como sistemas “neutrales”. Es decir, aportan criterios de gestión para alcanzar la Visión y objetivos estratégicos definidos por cada organización que, evidentemente, pueden ser diversos y, en el caso de la empresa privada, estarán fundamentalmente relacionados con los resultados económicos.

Surge entonces la cuestión sobre si la Visión de los líderes, y la estrategia resultante, contienen los aspectos que deben ser atendidos según el rol de una administración local y más concretamente para una municipalidad o ayuntamiento, así como desde el punto de vista del Buen Gobierno y la Calidad Democrática.

En otras palabras, un modelo para el buen gobierno local ha de incluir ciertos principios de gestión que estén más acordes con las características de las administraciones locales, tanto en su medio interno, como en el tipo de resultados a alcanzar, y ya no solo en la prestación de servicios desde un punto de vista de administración, sino desde la perspectiva de la buena gobernanza.

En este momento, en el que se está desarrollando el Modelo UIM de Buen Gobierno y Calidad Democrática, se han identificado 10 principios de gestión (donde cada “principio" contiene un conjunto de atributos de gestión) que habrán de constituir el núcleo de dicho modelo. Estos principios son:

Centralidad de los Principios de la Calidad Democrática y el Buen Gobierno.

Liderazgo estratégico con la excelencia y el buen gobierno.

Orientación al Desarrollo Local.

Orientación a la ciudadanía.

Enfoque de Gestión por procesos.

Valoración de las Personas como factor clave en la Gestión.

Colaboración y Cooperación en una sociedad en Red.

Enfoque de Gestión por Procesos.

Generación de innovación y conocimiento.

Compromiso con un Futuro Sostenible.

Gestión Excelente basada en la Planificación, la Evaluación y la Mejora.

Por tanto, el Modelo trata de ofrecer un marco que oriente la gestión local, que aporte a gestores políticos y directivos públicos locales una referencia en la gestión desde el punto de vista del Buen Gobierno y la Calidad Democrática.

Una precisión final es la consideración de los modelos como referenciales. Es decir, son la base para efectuar comparaciones respecto a los criterios que permitan detectar fortalezas y áreas de mejora para desarrollar planes de mejora, pero no indican actuaciones de gestión concretas. No son por tanto ni prescriptivos ni normativos.








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